Monday, April 23, 2012
Saturday, April 21, 2012
Friday, April 20, 2012
Tuesday, April 17, 2012
Después de que llovió...paro
El violento temporal de lluvia, viento y granizo de la noche del miércikes 4 de abril afectó
especialmente a la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense con
al menos 17 muertos como consecuencia.
La temperatura bajó diez grados en pocos minutos; antes, en la tarde, la sensación térmica había llegado a superar los 30 grados, marca inhabitual en esta época del año. “Las ráfagas superaron fácilmente los cien kilómetros por hora en las zonas oeste y sur del conurbano, y en la ciudad de Buenos Aires llegaron a los cien kilómetros –destacó Sergio Jalfin, pronosticador de turno del SMN–: eso causó la caída de postes de luz, árboles, y hubo también techos de casas seriamente afectados. Según explicó el pronosticador del SMN "se trató en realidad de una línea de tormentas severas: las imágenes de radar y satélite muestran, no una, sino varias tormentas avanzando alineadas desde el centro de la provincia de Buenos Aires hacia el oeste, para alcanzar el área metropolitana hacia las 20 horas”.
Mientras continúan los trabajos de reparación en las zonas más afectadas, para
reconstruir los daños materiales y restablecer los servicios básicos. La presidenta instruyó al ministro de Defensa, Arturo Puricelli, disponer las
Fuerzas Armadas para su colaboración en las distintas tareas de ayuda a los
damnificados por el temporal. El Ejército decidió el alistamiento y despliegue
de personal y medios con asiento en la Ciudad de Buenos Aires y Campo de Mayo.
En la CABA, la jueza Fabiana Schafrick les ordenó al Gobierno de Macri
asistencia inmediata a los vecinos de los asentamientos afectados. El Defensor
General de la Ciudad de Buenos Aires, Mario Kestelboim, denunció que la
atención del gobierno porteño fue "tardía, descoordinada e
insuficiente" en las zonas más carenciadas, y reclamó medidas
"urgentes" para "garantizar el derecho a la vida y la
salud" de la población. Hubo ráfagas de más de cien kilómetros por hora.
En la ciudad y el conurbano, cientos de calles quedaron obstruidas por los
árboles. También volaron techos, carteles y otros objetos.
Demoras en Ezeiza, corte del ferrocarril Roca y cierre de la Autopista del Oeste. A una velocidad superior a los cien kilómetros por hora, las ráfagas de la tormenta se abatieron anoche sobre la ciudad de Buenos Aires, el oeste y el sur del conurbano: cayeron numerosos árboles, volaron techos y hubo cortes puntuales de luz. En Gonnet, La Plata, una mujer murió aplastada por un árbol. La Autopista del Oeste quedó totalmente cortada y a oscuras, a la altura de La Reja. En Villa Soldati, el Riachuelo desbordó sobre las calles. Muchas esquinas se inundaron en distintas zonas, y en Cramer y Balbín –barrio porteño de Belgrano– el agua llegó a una altura de 20 centímetros. En Wilde hubo “importantes destrozos” y en Ramos Mejía los vecinos se organizaron para atender la situación. Es que, claro, no sólo fue el viento: la lluvia caída superó los 44 milímetros en una hora, en distintos barrios granizó y también cayeron rayos, ya que “hubo muy fuerte actividad eléctrica”, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). En Parque Rivadavia, Caballito cayó sobre la calle un añoso árbol, que rompió la reja del Parque hasta apoyarse en el balcón de un departamento. Sólo en la plaza de Pompeya, cinco árboles habían sido derribados y un gran cartel de publicidad estaba caído sobre dos autos. En Villa Soldati, varios centímetros de agua cubrían el asfalto de las calles próximas al Riachuelo, que había desbordado. En la Autopista 25 de Mayo volaron casillas de peaje y, en el edificio del Ministerio de Desarrollo Social, andamios de obra cayeron sobre un automóvil que circulaba por el lugar. Muchos semáforos quedaron fuera de servicio sobre la avenida Juan B. Justo.
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